Cifras recientes hablan de millones de niños muertos anualmente antes de cumplir el primer año de edad en los países del tercer mundo. Las causas: las deficiencias sanitarias, el sida, y, sobre todo, la desnutrición y el hambre.
En estos días se está celebrando en San Sebastián un congreso internacional de gastronomía donde comparecen los cocineros más famosos del mundo entero para dar cuenta de las últimas novedades de la cocina mundial.
Por otra parte, una pareja californiana propone para el 22 de diciembre próximo, supongo, coincidiendo con el solsticio de invierno, la noche más larga del año, un orgasmo universal, es decir, concentrar toda la influencia positiva que tal acto pueda conllevar en aras del bienestar humano.
Para mi,que tales acontecimientos como comer, acudir dos puñados de veces al WC así como dormir algo menos de 6 horas al día son meras transacciones biológicas cada vez más distantes de proporcionarme placer alguno, propongo a los cocineros y a los hippies esos que se vayan a celebrar su jodido (valga la redundancia) congreso a Addis Abeba o a los infra-barrios de favelas de Rio. En beneficio de la humanidad.
viernes, 24 de noviembre de 2006
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