martes, 15 de julio de 2008
Ex-p o
Recordaba los lugares, las épocas, los momentos por la temperatura del agua del grifo al abrirlo. En aquella casa el agua siempre sabía fresca, sin igual en verano. En esa otra, no siempre, soportable en invierno pero no en verano, mi sed. Pero eso ya pasó, apenas recuerdo, sólo busco líquidos que quemen mi maltrecha garganta, ni me valgo y no abro grifos sino que la jarra descansa a mi lado sin fuerza en este cuarto de la espera-anza. El agua que recorrió lejanos y oscuros conductos hasta llegar a mi.
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