martes, 15 de julio de 2008
El router del placer
Lúcida mañana me sorprende en un cuarto desconocido mientras rememoro me desperezo, exploro pasillos, descubro una mesa donde antes sólo había oscuridad y una nota "he ido a comprar el ________", cielo, pienso, y vuelvo a esas sábanas como dunas y sol, paredes, adivino un cable saliendo de un cajón, escapa un tililante resplandor, lo abro: ¿un móvil?. Descubro un datáfono.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario