'... El fin horrible del mundo estaba próximo, pero ni los científicos ni los poetas ni los santos hacían nada para evitarlo. La especie tenía sus días contados.
Estaba yo empezando a enloquecer cuando Minolta me salvó. La especie humana quizá siga teniendo sus días contados, pero la locura no ronda ya mi puerta. No quiero seguir pensando morbosamnete en hecatombes. Mientras llega el fin, y para evitar que llegue, el hombre tiene que amar. Fue eso lo que Minolta me enseñó. Y esa esperanza me fue transmitida en la cama, jodiendo, y en la mesa, comiendo. La única manera que realmente tiene el hombre de sobrevivir es gustando cada vez más del placer de vivir. Ésta es una perspectiva de salvación tan obvia que incluso llega a parecer una estupidez absoluta.'
De Bufo & Spallanzani/Pasado negro (Rubem Fonseca, 1986)


